Nov 24

Nick Hornby's Slam US edition cover

Título: Slam.
Autor: Nick Hornby.
Publicación: Putnam Juvenile (Penguin), en la versión EEUU, octubre de 2007.
Detalles: 304 páginas. Inglés. Tapa dura.

Slam (en jerga de monopatín, “caída”), que salió a la venta en inglés en octubre de 2007, es la última novela de Nick Hornby, el autor de clásicos recientes de la literatura inglesa como Alta fidelidad (cuyo protagonista, Rob Flemming, fue definido como “un equivalente masculino de Bridget Jones”) o Érase una vez un padre (About a Boy, un título en referencia al grupo Nirvana). Que fueron llevadas al cine (con acierto), como sucedió con Fever Pitch y sucederá, ya que Johnny Depp compró los derechos, con En picado (A Long Way Down; el título español me recuerda un divertidísimo alegato en contra de titular las propias obras comenzando por una preposición que aparece en Songbook31 canciones—, donde, entre anécdotas, habla de sus canciones favoritas).

En este libro, el protagonista y narrador (en 1ª persona, como hace siempre —aunque en Érase una vez un padre se turnan dos, y en A Long Way Down, cuatro) vuelve a ser un adolescente, Sam Jones, que cuenta su vida a partir de un momento en que, cerca de los 16 años, todo parecía al fin cuadrar: veía posibilidades de ir a la universidad, su madre había dejado a su horrible novio y él había comenzado a salir con Alicia. Poco después cometió un error, el error, a partir del cual se desarrolla un drama de adolescentes, sus familias, sus amigos, su futuro. Como en Cómo ser buenos (How to Be Good) o En Picado, es muy realista: un drama de relaciones humanas complicadas, circunstancias imperfectas, incertidumbre, adquisición de madurez, compromiso, búsqueda de espacio, momentos agridulces, humor, referencias pop. Muy realista, digo, si exceptuamos el curioso papel de Tony Hawk (el skater) en la historia, que añade detalles de una historia mínima de ciencia ficción a lo Cronocrímenes que enriquece la estructura narrativa y no mengua la credibilidad. También me resulta curioso que adelantar puntualmente lo que va a suceder unas páginas después no reste interés a la trama (¡espóiler!), sino que el autor consigue que el lector piense: “¿Cómo llegamos hasta ahí? ¡Quiero saberlo!”.

Procuro leer todo lo que Hornby publica porque disfruto con su narrativa: amena, accesible, llena de humor, de digresiones que le sirven para contar paranoias. Está plagada de referencias a la Inglaterra actual que, para anglófilos —al menos musicales— como yo, es una gozada: césped, cemento, chalés adosados, Tony Blair, EastEnders, art schools, Celebrity Big Brother, paternidad adolescente, Hastings, bullies, curry, clubbing. Y esto es así aunque en alguna ocasión, como en En Picado, la trama no sea gran cosa y parezca que el argumento se desarrolla sin planificación. Puede ser lo de menos, pues se disfruta de unos personajes muy bien construidos a partir de cómo hablan y reaccionan, sus enajenaciones, lo que cuentan, sus historias y sus referencias culturales. No es fácil reflejar tan bien a los personajes de adolescentes, por ejemplo, y las relaciones entre Sam y su madre o Sam y Alicia, creíbles y conmovedoras.

Nick Hornby no suele terminar sus historias con un final explosivo, sino con un momento en que se ha llegado a una situación estable. Aquí sigue aproximadamente ese esquema, y al concluir queda una buena sensación: humanidad, complejas circunstancias, esperanza. Me ha gustado mucho, más que el anterior que había leído, A Long Way Down, por tener una historia más atrayente, mejor desarrollada pese a un punto de partida menos original. Uno no se puede reír todo el tiempo, así que es más Cómo ser buenos que Alta fidelidad. Son 304 páginas y se lee muy rápido. Lo recomiendo vivamente.

Enlaces: Slam en Amazon.com y en Amazon.co.uk. La página oficial de Hornby en Penguin.co.uk. Las reseñas de A Long Way Down y CPI de 31 canciones.