Tengo la suerte de, entre otras cosas, dormir estupendamente bien. Al menos, dormirme sin problemas, que supongo que el sueño durante el día (cuando amanece a las 3 AM, claro, qué estabais pensando), con el ventilador del PC a punto de despegar o un móvil sonando a cada rato (madrugones sobreoptimistas) no me sienta tan bien. Pero cojo pronto el sueño, sí, aunque esté intoxicado de cafeína y cosas que hacer, solo con horizontalizarme en un rincón que me permita:
- Estar blandito.
- Tapado hasta tener calor.
- Estirarme al menos a lo largo y 50 cm a lo ancho ancho*.
- Quitar ruidos, como las agujas de los relojes, clac, clac.
- Y lo de la luz es menos importante, pero sí que necesito…
- Apagar los leds
(*) Momentos tristes de compartir cama con un montón de ropa sin doblar o papeles ordenados para estudiar.
Un diodo emisor de luz no es algo fuera de lo normal en nuestras casas. De día casi no nos damos cuenta de que están. Solo consultamos su estado para saber si hay que apretar el botón gordo del televisor o del DVD, pero de noche su carácter cambia. Ya lo dijo Mauro Entrialgo (ahora a diario en Público) en su serie sobre tecnología:
Interneteo y aparatuquis: Leds

Los leds me parecen extraordinarios, sea como abstracción (coordenadas coloreadas, hombres-partícula en modo superguerreiros, bits lumínicos, macrofotones, microcuásares, Tron Paul) o, sin ir más lejos, como ellos mismos y su fundamento físico absolutamente molón (electrones liberando como un fotón la energía que les sobra al volver a la banda de conducción: energía, Planck, frecuencia, longitud de onda en el visible, color; simplemente funciona, science rocks). Qué es una placa sin unas lucecitas, y no digamos si uno está espléndido e incluye uno azul bonito. Pero, al contrario que los personajes de Mauro, yo de noche no puedo disfrutar de las constelaciones, porque lo que veo es otra cosa.
Hace unos años, dando una vuelta nocturna por Carabanchel, llegamos al lugar donde terminaba la civilización y, más allá de un descampado (ejampao; supongo que aquello de Bono y la Operación Campamento de momento es un ejampamento, ¿no?; aún están a tiempo), comenzaban las obras de algún PAU. De noche, los gnomos constructores (parientes de los curris), en lugar de dormir (dormir es rendirse), miraban hacia la vieja ciudad con sus ojos luminiscentes, sin pestañear. Se veía algo como esto o esto otro (no las pongo aquí por los derechos). Ojos rojos brillo miedo.
Añado: yo quiero un gnomo de jardín que de día se cargue a través del gorro fotovoltaico para que de noche le brillen, retroiluminados, los ojos. Aunque sea para regalar. O viajar (“Gnomo, ve a Groenlandia y cuéntame qué tal está, que a mí me apetece”). No estoy seguro de que quiera quedármelo.
Por lo mismo, en la oscuridad, lo que era el piloto de unos altavoces o un cargador se convierte en el ojo único (verde, amarillo, rojo; los rojos son los peores) de un gnomo o un gremlin mecatrónico que me mira. Como añade quesadilla_temática, las miradas inquietantes de un Terminator o un HAL 9000. Fondos de ojo de fotos con flash y pupila abierta. David Bowie vampírico in the night. A veces estánportodaspartes diosmío y no hay lado bueno de la cama. Y no tengo suficientes almohadas para hacerme fortín inexpugnable de oscuridad. Así que, me entenderéis, tengo que apagarlos, u ocultarlos con el mando, o la funda de las gafas. El objeto de deseo oscuro (el sueño profundo) lo vale.
Lo sé, es una manía. Pero a dormir. Sin leds del miedo.
Coda: bonitas y friquis imágenes de leds de la Wikipedia: una, dos… tres (oh yeah, mamá, yo quiero pasar a la historia así).
PD: He hecho cambios en el blog. El tema también, pero lo más importante no se ve, he actualizado un WordPress de más de 2 años (que venía de la 2.0.4). Qué bonito es esto, AJAX por doquier, autoguardar, ¿pongo Gears para que vaya menos lento?. He petado unas cuantas veces la base de datos (supongo que por borrar sin cuidado, espero que no haya plugins rebeldes), pero no he perdido más que sueño nocturno (cambiado por, lo admito, diurno). Juas, debía de ser el único blogger con hosting propio sin estadísticas.


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