Después de publicar esto he hecho introspección y he encontrado que no es la primera ni segunda vez que escribo un post basándome en lo mismo. Tampoco la tercera. Pero es que ¡hay tanto que aprender!
Hoy (por poco) es viernes 13, y por ello mañana sábado 14. Como es febrero, este es además San Valentín (del que recordaréis la calavera de una iglesia de Chueca), de lo que nos avisa sin demora la fabulosa publicidad del Lidl (supongo que ese link morirá algún día) que recibo en el correo:
Soy fan, añado, del hombre que sale ahora en estos mensajes. Aunque aún existen buenos puestos de trabajo en el mundo, comparados con este todos equivalen a ser moderador de comentarios en 20 Minutos. El de la Lotería dejó su trabajo para aspirar a Hombre Lidl, pero fracasó en la selección.
En cuando a las ofertas, la lista que aparece a continuación es, como de costumbre, tan gloriosa como inquietante. Comienza suave con cosas tan bonicas como esperables:

Aptos significa que el universo no hará HARD RESET si se mete en cualquiera de esos sitios, no que se pueda cocinar con ellos.
Alvar Aalto, finlandés, si bien alcanzó la cumbre gracias a su taburete protoikeo, lo intentó toda su vida y solo llegó a diseñar moldes con forma de ameba. Lidl nos ofrece corazones y rosas. No hay color. Siguiente:
Lo pongo porque me hace gracia la palabra bol. Me parece bien, la fruta siempre es buena. Ya a continuación aparece algo más interesante:
Y es que es importante ir limpio y no tener ropa interior del año 97. Como veis, todo muy enfocado a llevar una completa jornada romántica. Pero el siguiente artículo ya me desconcierta:
… sobre todo si inmediatamente despúes se anuncia:
Estupendo. Vamos a ponernos en situación. Lista de comprobación para alguien que se lo quiera montar bien tal día como el sábado:
- Ducharse y cambiarse de ropa: OK
- Cocinar con azúcar: OK
- Hacer una perdida por Facebook: OK, si insistes
- Comprar flores: OK
- Llenar todo de inexplicable rojo: OK
- Videovigilar a tu potencial pareja: FAIL
Qué cosa más inquietante. No cabe (quepe) ignorarlo. En teoría, Lidl pone unas cuantas cosas del tema de la semana, y luego algún trasto más para ampliar el espectro de interés. Pero solo en teoría, porque esta vez es obvio que te está advirtiendo, a través de su Hombre Imagen, que no eres especial: que no eres el primero en pensar salirte de la ley por una causa que crees justa, benéfica, y lo que quieras. Por muy guapa que la veas en blanco y negro en el televisor, sin píxels ni nada.
Oh, el amol, ahora sí, más cerca de Bécquer o de la versión emo de Dexter que de Meg Ryan. Pero no es eso lo que quiero para vosotros. No videovigiléis. No os obsesionéis, muchachos, que luego la cosa acaba mal. Si es así, me alegraré de que os hayáis comprado también la alarma (en vuestra lealtad al supermercado) y das spezial alguien tenga a mano un Botón del Pánico. Cerca estuvo aquí.
Feliz día (buen fin de semana). No sin antes… Extra:
LIDL again, again. Con este precedente (me refiero justo al principio y al final del vídeo, aunque el sketch es imprescindible) habiendo ya mis neuronas bien erosionado, maldición, no sé ordenar palabras, da igual, vean a Van Gogh bebé:
… es evidente lo que veo en esta foto que me manda LIDL en su (también) necesario-para-la-vida boletín:

No giro la foto, pero no hace falta, a que no.
Lo triste es que no me anuncian palabra clave, sino crema facial hidratante, bastón de masaje, chándal señora y cosas así. Una oportunidad perdida.
Un día de estos dejaré de inventarme palabras para los títulos (mañana no).
Oh, actualizo con comentario de unademisamistades (sin su permiso): “Con su aceite y todo!!! Luego echas los huevos, y ya tenemos una tortilla española!”. Claro, es una aplicación más para mi Bañera Calefactada, cuya misión original era mantener el agua caliente cuando te bañas, que si se va enfriando no mola. Aunque necesitará una posición más en el selector de potencia. Tengo la patente. No, es mentira.
LIDL me envía en su cautivadora newsletter este ofertón de un televisor que es… como diría yo… mejor me remito a la frase de presentación que lo acompaña:

Será como aquella canción de los años 90.
Eso no es todo. El mando lleva incluidas las pilas. Y teletexto rules. Ojo al espaciado entre caracteres: c.a.l.i.d.a.d plata/antracita se ha dicho. Pero tengo mis dudas, seguro que te quieren colar algún transistor en los malditos integrados. Que como las válvulas, que se las cambio una a una, nada, oiga.
La secuencia de ofertas que me salen (hoy) en esa página es aplastantemente lógica:
- Televisor analógico de tubo.
- Sintonizador de TDT.
- Picadora de carne.
El problema es que esa lógica no es la mía.
La lista de correo de ofertas del LIDL (suscripción) es uno de los cúlmenes de la civilización occidental. ¿Que qué es lo que hace la civilización occidental? Decaer. Es lo suyo. Decayendo va. Tiene patentada la marca DDO (Decadencia de Occidente). Y es que decaer para nada es tontería, pero decaer a cambio de grandes ofertas del LIDL ya es otra cosa. Se le hizo a la DDO un análisis vectorial y dio un sumidero en las oficinas centrales donde se prepara este comunicado semanal. Postularon contemporáneos de Hawking si lo que entra por un sumidero de civilización sale por una fuente, pero aún no se ha encontrado ninguna. Por ahora, que se sepa, lo que perdemos no sirve de moraleja para nadie; nadie aprende; no crecemos por otro sitio. Yo le tengo cierto cariño, a decir verdad. Especialmente cuando nos sorprende con destellos como el siguiente:
Está un poco editado para resumirlo (y que me quepa a lo ancho). He dejado sin embargo la mención al Polígono de Agrela (a veces llamado, por error, A Grela; otras, barbarizado como La Grela), que me mola, neno. Pero lo que me fascina del anuncio es la foto central y, en ella, que sea el pez (en rápida transición a pescado) el que exclama “Un gran día de pesca”.
Para el apuesto mozo de la imagen ha sido una agradable jornada, pero, al fin y al cabo, una más. Para el osteícteo, en cambio, ha sido su día, y por eso se une con entusiasmo a la celebración. Quiere que todo esté bien. Que tengas, sí, tú, el chaleco preciso, el taburete plegable, las gafas polarizadas, para lo cual este anuncio, quién sabe, ¡quizá te sea útil!
Sobre las gafas polarizadas, dos situaciones:
—¿Me ves brillos en la cara?
—No.
—Buenas.
—¿Dónde estás, que no te veo?
—Aquí mismo, delante de ti.
—Oh, perdona, es que llevo las gafas polarizadas, voy a girar la cabeza… ah, vale, ya. Lo sé, debí comprar bombillas polarizadas en vertical, no en horizontal, que mis gafas no son compatibles.
—En mi casa las tenemos horizontales, pero también las gafas.
En fin, como el asunto del mail y el casi-bocadillo del pez coinciden, concluyo que este es el primer mail que me manda un no-mamífero, y quería compartirlo con vosotros. La DDO progresa adecuadamente y ya podemos dormir tranquilos (besos, abrazos).







Últimos comentarios