Jan 20

Dentro de nuestra afamada serie “mascotas paranormales”, hoy hablaremos del animal que presuntamente hizo compañía al artista holandés M. C. Escher. Mauricio Cornelio para los amigos. Como el Mauricio de la M de H&M. A Escher lo recordaréis por sus ilustraciones de patrones mutantes y objetos y mundos irreales, como aquellas de las escaleras:

Relatividad Escheriana

Escaleras de Escher

Pues bien, la auténtica irrealidad (¡chan!) de estos mundos escherianos queda en entredicho por las habilidades descubiertas en un gato. Un gato que, según nos informan fuentes fidedignas (el herbólogo de Iker Jiménez), perteneció al buen Mauricio Cornelio (Escher para los que no teníais tanta amistad) en los últimos años de su vida (de Escher). El documento es sobrecogedor:

Si esas escaleras no existieron… ¿cómo pudo el ente gatuno aprender a subirlas con esa facilidad? ¿Cómo se sostiene? ¿Por efecto túnel? ¿Se trata de otra manifestación cuántica macroscópica? Ni sí ni no: estamos quizá ante un primo lejano del afamado no-muerto gato de Schrödinger (oh, viejo Erwin). Que por acumulación patronímica pasaría a llamarse gato de Escherödinger. Lo sé, no es un gran nombre. Pero los lolcatz acuden al rescate con una prueba más:

humorous pictures

Además: esto lo enlacé hace tiempo, pero es muy bonico y vale la pena recordarlo: Oda al gato de Schroedinger.