Un 92% (unas 20 mil personas a las 15:40) responde desde la frialdad de su asiento que sí, que les parece bien. Nótese que El Mundo, en modo follonero, no elige para la pregunta un “¿entiende?” ni “¿respeta?”, sino un “¿aprueba?”, que es lo mismo que “¿comparte?”. A la próxima: “¿Usted también lo haría?”, con las siguientes opciones:
- Sí, claro.
- No, le tengo miedo a Garzón.
- No, yo utilizaría algo más efectivo, como la Goma-2.
- No, eso es trabajo de la policía.
Muy triste, demócratas. Hay entre nosotros muchos profesionales de la indignación y el rencor, dueños de la libertad. Adelante, instituid la pena de muerte también. Siento, Emilio, que te defiendan estas personas. Dicho eso, todo mi apoyo para ti. Entiendo tu reacción, espero que todo se limite a hacerte pagar esos desperfectos y puedas vivir en paz en tu pueblo. Lo sé, no es nada fácil. Sois héroes cotidianos. Sois mejores que los violentos e intimidadores. Convenceremos. Ánimo.
¿De qué es este logo? Una pista: está relacionado con Euskadi.

Mientras te lo piensas puedes mirar el informe (¡diario!) del tiempo de David Lynch:
Daily Weather Report (desde su base de Los Ángeles).
A ver si hace bueno, o qué.
Que ya los días son más largos.
Pero abrígate la cabeza.
Ok, ya.
A mí el logo de arriba (en que se ha hecho la divergencia del campo y hay un sumidero en el medio de la ikurriña), con las cruces de la bandera convertidas en flechas convergentes (“hacia Euskadi”) me hizo pensar que era la misma campaña que:

Logo de Euskal Presoak, que una proeza gráfica no es, pero sí es efectivo.
Pero no tiene que ver. Se trata del logo de la precampaña del PSE-EE y lleva el lema “Punto de Encuentro”. Por eso de que Patxi es el equilibrio y la concordia y nosequé:

Pero vamos, son cosas de palabrería campañosa y minifail de diseñadores desesperados. En el fondo en el fondo en algún sitio posiblemente esté la verdadera política.
De regalo uno de los tonos de móvil de David Lynch (al parecer los vendía en su web, pero ya no están disponibles; solo pude encontrar este en el internet remoto): I like to kill deer (mp3, 39.9 kB). Si mi móvil tuviese esas futuristas capacidades tecnológicas me lo pondría, woohoo. Y Sarah Palin también (se la echa de menos, ¿no?).
La victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses (ellos dicen solo “elección”, que al fin y al cabo solo eligen una cosa) de esta noche depende en gran medida de en qué sentido oriente su voto un determinado grupo social, o asocial. Esto se debe a su numerosa presencia en muchos estados clave (Ohio, Philadelphia, pero sobre todo Florida) y su tendencia a atacar votar en grupo al mismo candidato. Esta inclinación es difícil de prever, ya que no suelen participar en las encuestas previas (pocos de ellos tienen teléfono, y cuando les llaman siempre han salido). La única vez en que rompieron su habitual discreción y manifestaron su opción mayoritaria antes de las elecciones fue en 2000, cuando se presentó ese candidato de nombre cautivador:
El lema del candidato demócrata de esas elecciones hacia esta comunidad fue “¿A quién no le gusta el Gore?”. El idilio zombie fue reforzado por el hecho de que el cerebro de Gore les parecía más apetitoso (en cantidad) que el de su rival. Sin embargo, el que era Vicepresidente de EEUU perdió el apoyo de este grupo en los últimos días, por descubrirse que los robots apoyaban a Gore como uno de los suyos, bip, bip. Y da igual lo que voten los robots, los zombies están picados con los androides y las thermomix (por asuntos demasiado sangrientos para este blog) y suelen votar lo contrario. Esta rivalidad no está equilibrada, sin embargo, ya que en 14 de las últimas 17 ocasiones han sido los muertos vivientes los que se han salido con la suya (estadísticamente significativo), lo que se manifiesta en la ofuscación que luego aparece en los robots y, específicamente, en las máquinas de contar votos (no hasta el punto de romper su neutralidad, no vayan a pensar, tienen un honor que mantener, pero sí se atascan más de lo normal durante unos días, como ha veces se ha visto).
Como digo, las encuestas previas suelen ser inútiles para prever el comportamiento necroelectoral. Un ejemplo famoso es el de 1948, cuando nadie tuvo en cuenta el enorme aumento de esta comunidad por la Segunda Guerra Mundial. Además, la inmensa mayoría de los no-muertos sale (y salió entonces) a votar a última hora (cuando ya ha oscurecido), por lo que las encuestas a pie de urna, que intentan tener un resultado que mostrar a los medios en el momento en que cierran los colegios, suelen ser incapaces de mostrar esta tendencia. Nadie, pues, supo adivinar lo efectiva que resultó la campaña de Harry S. Truman entre los zombies:
“A Truman with True Brainz!”
… Y luego pasó lo que pasó.
En estas elecciones de 2008, una vez más, ambos candidatos han intentado llevarse el voto de este importante sector. Así, mientras el senador McCain ha intentado parecer lo más decrépito posible para aumentar su afinidad con ellos (quizá no lo suficiente), el senador Obama, ha mostrado su apoyo a los zombies de forma velada pero efectiva. En un discurso de hace unos días dijo lo siguiente:
“I see it in the soldiers who re-enlist after losing a limb.”
Es decir, “Lo veo en los soldados que se vuelven a alistar después de perder un miembro”. Y si hay un grupo social, antisocial o asocial que sabe lo que es que se te caiga un brazo mientras te intentas ganar la vida mordiendo cerebros y ojos, esos son los zombies.
Mi opinión: hay un factor por el que me aventuraría a decir que los zombies votarán por Obama. No tengo pistas de ningún zombie de EEUU, pero sí otro testimonio (de centro reformista). Además, como me dice un amigo, Fraga de votos de muertos sabe bastante.
Sea como sea, zombies de América, si estáis leyendo esto, el resultado está en vuestras verdes, arrugadas y purulentas manos. Y lo conoceremos en unas horas. Suerte a todos.
Son días de novedosa polémica por el sistema electoral. El 83% de los votos válidos (un 62% del censo, aproximadamente un 47% de la población española) fue para uno de los dos partidos más beneficiados por la Ley Electoral en cuanto a sobrerrepresentación de la mayoría. Sin embargo, el 91% de los lectores de El País que quisieron contestar a una encuesta (ilustrada con patetística minifoto de Llamazares) creen que el sistema es injusto. Lo dicen sus articulistas y también, mayor sorpresa, los de El Mundo. También algún electo del PSOE (o el propio Zápater). Ya entiendo, la mayoría de los votantes, oprimidos por un sistema injusto, no tuvieron más opción que votar a PSOE o PP…
Las posibilidades son incontables. Es cuestión de ir a la Wikipedia y tirar del hilo: sistemas mayoritarios por distritos con ganador único (como en UK, que propone Esperanza Aguirre para ganar siempre… o al menos librarse de esa molestia que es IU, o eso creía ella), sistemas con ordenación de preferencias (con nombre estupendos como Borda Geométrico Truncado) sistemas proporcionales, semi-proporcionales, circunscripción única, etc.
Emilio enlazó en un comentario una noticia de Menéame sobre una propuesta que partía de la Universidad de Granada, que se parece a la clásica solicitud (sobre todo de IU) de instaurar una circunscripción más para los diputados 351 a 400 que consiguiese la proporcionalidad. Como hay quien dice que esto daría sistemas inestables (nada que no salvase algún ajuste de la ley, ver más abajo), este nuevo sistema tendría una tercera fase en la que se reparten los diputados en circunscripción única según el cuadrado de los votos. La proporcionalidad se mantiene casi (sobre todo para el primero y los pequeños), y el más perjudicado, en un resultado como el de España, sería el segundo más votado, lo que supuestamente contribuye pues a la estabilidad.
Y esta es otra, que balancea el sistema d’Hondt y el proporcional. Y aquí hay más.
No vayamos a creer que nos hemos dado cuenta ahora de lo injusto que es. El sistema electoral no fue una casualidad o el resultado de que los ponentes constitucionales (que establecieron las circunscripciones provinciales) solo conociesen ese sistema. Sabían bien lo que querían, y aquí se explica una parte. Ahora resulta que es injusto porque UPyD, se lamenta Pedro Jota, se ha llevado 1 en lugar de 4 diputados, claro, ahora. Es bien cierto, como que a ERC le corresponden 4 y no 3. Tanto tiempo y resulta que vivimos en pecado y la Constitución no es palabra infalible de Dios-Papa-Norris-Suárez.
En fin, yo me limito a exponer el sistema electoral sueco:
- Cada cuatro años se convoca a los vikingos suecos a las urnas.
- A lo largo de la jornada electoral los vikingos van depositando sus votos de forma ordenada.
- Al final del día se reúne a los candidatos en la Junta Electoral. A cada candidato se le asigna una urna. El que la tire más lejos es el nuevo jefe.
- El ganador puede celebrar su victoria bebiendo de la calavera de su rival.
- Skål!
(basado en un chiste que alguien que no recuerdo me contó el otro día —es decir, hace más de 3 años.)
Vale, no: el sistema electoral sueco se parece mucho a la propuesta proporcionalizadora para España. El parlamento tiene 349 diputados, de los que los últimos 39 se reparten para asegurar la proporcionalidad. Además, Uuo puede votar a un candidato o a un partido. Un partido ha de obtener un 4% a escala nacional o un 12% en uno de los 29 distritos para entrar en el parlamento. Es proporcional y totalmente estable. Aunque es un país diferente, pues los 7 partidos del Parlamento son de toda Suecia. (Me hace gracia que algunos hablen de democracia y justicia al pedir una reforma de la ley y al mismo tiempo pedir un umbral de un 3 o un 5% del total para entrar en el Parlamento, también por lo inútil que resultaría. En ese sentido, me parece mejor que exista otro umbral para el nivel de circunscripción.)
Una lectura más, vía Menéame: ser demócrata en España. El texto tiene algo más de cuatro años, pero muchas cosas siguen sucediendo hoy (y otras no prescriben).
1. Promesa #1: Empleo.
Rajoy prometió el 27 de enero de 2007 crear 2.2 millones de empleos en la próxima legislatura. Hay decenas de referencias en Google News (búsqueda: Rajoy empleos), como por ejemplo AFP, ABC o El País.
2. Promesa #2: Actividad feminina.
En las mismas noticias (mismos enlaces) se lee otra promesa: elevar para 2011 la actividad femenina al 68%. Según leo en mis datos, el último dato es del 49.37%. Este compromiso y el anterior figuran en la sección correspondiente del necesario wiki Lo prometido es deuda, donde se enlaza también un vídeo (también visible en el anterior enlace de El País).
3. Promesa #3: Tasa de paro.
La tasa de paro se bajará al 6.5%. Este párrafo de ABC contiene las tres promesas:
“El fin del PP es situar la tasa de paro en el 6,5 (actualmente es del 8 por ciento [es del 8.6%]) a finales de 2011, intentado conseguir la convergencia entre las tasas de empleo femenino y masculino. Se trata de crear 2.200.000 empleos (la misma cifra que se ha marcado el presidente del Gobierno) y elevar la actividad femenina hasta el 68 por ciento, todo ello en el horizonte del 2011.”
4. Cálculos.
Según la última EPA (.xls en el INE), publicada 2 días antes de estas declaraciones, la tasa de actividad feminina es del 49.37% (varones, 69,23%), sobre una población total (quería decir) total femenina mayor de 16 años de 19.298,5 miles. Para cumplir la segunda promesa será necesario aumentar la tasa de actividad del 49.37 al 68%, es decir, un 18.63%. En el caso mejor para Rajoy, una ficción en que la población no aumentaría (opuesta a la tendencia), eso supone:
19.298,5 miles · 0.1863 = 3.559.531 nuevas mujeres activas
Ahora bien, mujeres activas no es lo mismo que con empleo, ya que:
Población total = Activos + Inactivos (jubilados, estudiantes…)
Activos = Empleados + Parados (pero sí dispuestos a trabajar)
Es decir, ¿cuántas de estas mujeres que pasan a estar activas consiguen un trabajo? Eso nos lo debería decir la tasa de paro (parados sobre población activa). La actual tasa de paro femenino es del 11%. Si, en contra de la aspiración de Rajoy de convertir esta tasa en el 6.5%, se mantuviese en el 11%, se crearían:
3.559.531 activas · (1-0.11) con empleo = 3.199.826 empleos de mujeres
Si se alcanza el 8.6% actual, el resultado es de 3.286.114 mujeres empleadas. Si se llega al 6.5%, tenemos 3.361.615 mujeres empleadas más.
Pero aún recordamos la promesa de crear 2.2 millones de empleos en la próxima legislatura, ¿verdad? Pues vamos a ver lo que hace falta para crear 3.2 millones (tomo el primer cálculo, el más bajo) de empleos de mujeres y un total de 2.2 millones de empleos totales:
2.2e6 empleos – 3.2e6 femeninos = -1 millón de empleos masculinos.
Es decir, hay que destruir 1 millón de empleos de hombres. Quizá se conviertan en parados, quizá pasen a la población inactiva. Curioso, cuando menos. (Actualizo) He de decir que no me parece mal que haya un traspaso de empleo de hombres a mujeres en aras de la igualdad (fin de actualización). No sé, quizá se ha equivocado y quiso decir que se crearían 3 o 4 millones de empleo en total (que suena a sobrada, pero en la actual, con todo su aumento de población y cierta disminución del paro se han creado 3 millones). Pero, de nuevo, si se destruye 1 millón de empleos masculinos, ¿cómo afecta eso a la tasa de paro? Hay una inconsistencia clara. Creo que lo voy a calcular de otra forma.
Crear 2.2 millones de empleos y simultáneamente bajar la tasa de paro del 8.6 al 6.5% equivale a decir que la población activa aumenta. Actualmente hay 20.476,9 miles de empleados en ambos sexos y una población activa de 22.404,5 miles. Si se aumenta este número en 2.2 millones, pasamos a 22.676,9 miles. Si esto es un (100-6.5)% de la población activa, significa que la población activa pasa a 24.253,37 miles, un aumento de 1.848,9 miles. Se nos cae la condición de que no aumente la población activa: para aumentar la tasa de actividad femenina al 68% no habría que crear 3.2 millones de empleos, sino muchos más. A menos que la tasa de paro femenino se dispare: aumente la tasa de actividad sin aumentar apenas el número de empleadas. Lo que de nuevo se opone a la promesa de “convergencia de tasas de paro”. Se pueden hacer más cálculos, pero ya no tiene sentido.
5. Comentario / Resquicios lógicos.
Este ha sido un bonito ejemplo de cómo muchas promesas son incompatibles entre sí. He hecho lo que en principio consideré simplificaciones pero resultaron ser falseamientos necesarios para que los números cuadrasen. Si la población no aumenta, la tasa de paro no es consistente; si aumenta, la tasa de actividad no se alcanza, o se alcanza a costa de la tasa de paro masculino. (Añado) La única forma de que se cumplan las 3 es, creo, que la población activa disminuya, bien improbable.
La clave realista está en que la tasa de actividad de mujeres no va a aumentar casi 20 puntos porcentuales en 4 años. O está en que Rajoy se refiere a la tasa de actividad entre 16 y 64 años (un 62.82% para mujeres, un 82.62% para hombres), que es un dato también facilitado por la EPA, pero no lo que se entiende universalmente por población activa.
Otra posibilidad es que Rajoy haga una diferencia entre “2011″ y “legislatura”: habla de situar la actividad femenina en tal valor en 2011 y de crear aquel número de empleos en la legislatura (que probablemente termine en 2012). Puede que consiga lo primero y luego lo desmantele para alcanzar lo segundo. O que para eliminar 1 millón de puestos de trabajo de hombres los prejubile, elimine, emigre o dé un estupendo subsidio de desempleo. Mejor paro. Fin. Ya.
(Actualizo) ¡Un saludo a los que provienen de Menéame ^^! Los cálculos son un poco aproximados quizá, y, como digo, no me parece mal que se ocupen menos hombres y más mujeres, pero me parecían curiosas conclusiones.


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