Sinopsis: Año 2009. En los bajos fondos de la política madrileño-valenciana, un apuesto aforado pide al juez Garzón que le toque el tra-la-la, su ding ding dong. La investigación intenta esclarecer a qué se refiere. ¡Übersordidez!
Imagen original obtenida en el Imperio (NSFW, ni para nada).
Actualización con la imagen simétrica de la anterior. Me da Kozica:
Un 92% (unas 20 mil personas a las 15:40) responde desde la frialdad de su asiento que sí, que les parece bien. Nótese que El Mundo, en modo follonero, no elige para la pregunta un “¿entiende?” ni “¿respeta?”, sino un “¿aprueba?”, que es lo mismo que “¿comparte?”. A la próxima: “¿Usted también lo haría?”, con las siguientes opciones:
- Sí, claro.
- No, le tengo miedo a Garzón.
- No, yo utilizaría algo más efectivo, como la Goma-2.
- No, eso es trabajo de la policía.
Muy triste, demócratas. Hay entre nosotros muchos profesionales de la indignación y el rencor, dueños de la libertad. Adelante, instituid la pena de muerte también. Siento, Emilio, que te defiendan estas personas. Dicho eso, todo mi apoyo para ti. Entiendo tu reacción, espero que todo se limite a hacerte pagar esos desperfectos y puedas vivir en paz en tu pueblo. Lo sé, no es nada fácil. Sois héroes cotidianos. Sois mejores que los violentos e intimidadores. Convenceremos. Ánimo.
Extra: Conferencia de fuentes (en inglés). Salen (copiado de aquí): Times New Roman, Arial Narrow, Arial Black, French Script, Rage Italic, Baskerville Old Face, Bookman Old Style, Wide Latin, Old English, Jokerman, Futura, Ransom, Courier, Courier New, Curlz MT, Century Gothic, Wingdings (buzón abierto, buzón!!), Broadway, Comic Sans (camiseta).
Además leo:
“If you love Comic Sans, you don’t know much about typography and if you hate it you really don’t know much about typography and should get another hobby.”
… No sé a quién me recuerda, pero seguro que salía en Star Wars. La imagen es de Luis Sevillano, tomada de El País.

Esta captura justifica todo el post, porque la mesa me encanta, sobre todo con esa estupenda perspectiva: das Volumen, nena.
Ok, el vídeo (vía Guerra Eterna), pero os advierto de que está lleno de socialismo y cosas peores.
—Y esto, señora Aguirre, es Facebook. Feisbuk.
—¿Y para qué sirve, chaval?
—Pues aquí se hace un perfil, a usted ya se lo hemos hecho, y así tiene amigos, comenta cosas, la gente ve vídeos de usted y sabe lo que hace cada día.
—Vamos, como Telemadrid.
—Eh… sí, pero en internet, que siempre es un canal añadido, y en crecimiento. Además, usted también le puede sacar partido. Al tener amigos, puede ver lo que hacen, sus fotos, etc.
—Oh, me interesa. ¿Dice que puedo saber lo que están haciendo?
—Sí, si, por ejemplo, lo escriben en su estado.
—¿Y puedo saber con quién han estado o a qué sitios van?
—Claro, si alguien sube una foto donde otro los etiqueta, o quedan en un evento.
—Ya veo. Y, por poner un ejemplo, ¿también si alguien tiene relaciones extramatrimoniales?
—Jaja, según mi experiencia, eso se intuye a veces, si se ve que entre A y B hay una cantidad notable de superpokes y envío de huevos y cosas así.
—No es mucho.
—Es algo.
—No sé, no me convence mucho. Me parece que me voy a quedar con lo que tengo. Los que no os lo podéis permitir quedaos con esta cosa si queréis.
¿De qué es este logo? Una pista: está relacionado con Euskadi.

Mientras te lo piensas puedes mirar el informe (¡diario!) del tiempo de David Lynch:
Daily Weather Report (desde su base de Los Ángeles).
A ver si hace bueno, o qué.
Que ya los días son más largos.
Pero abrígate la cabeza.
Ok, ya.
A mí el logo de arriba (en que se ha hecho la divergencia del campo y hay un sumidero en el medio de la ikurriña), con las cruces de la bandera convertidas en flechas convergentes (“hacia Euskadi”) me hizo pensar que era la misma campaña que:

Logo de Euskal Presoak, que una proeza gráfica no es, pero sí es efectivo.
Pero no tiene que ver. Se trata del logo de la precampaña del PSE-EE y lleva el lema “Punto de Encuentro”. Por eso de que Patxi es el equilibrio y la concordia y nosequé:

Pero vamos, son cosas de palabrería campañosa y minifail de diseñadores desesperados. En el fondo en el fondo en algún sitio posiblemente esté la verdadera política.
De regalo uno de los tonos de móvil de David Lynch (al parecer los vendía en su web, pero ya no están disponibles; solo pude encontrar este en el internet remoto): I like to kill deer (mp3, 39.9 kB). Si mi móvil tuviese esas futuristas capacidades tecnológicas me lo pondría, woohoo. Y Sarah Palin también (se la echa de menos, ¿no?).
Cuando uno lee lo siguiente conviene imaginar que lo enuncian en voz alta, muy serios, Constantino Romero, Zapatero o Abel Hernández el de El Hijo. Y dijo él:
“Hacia Belén va una burra, ring ring, yo me remendaba yo me remendé, yo me eché un remiendo, yo me lo quité, cargada de chocolate.”
Es el villancico máximo en cuanto a que una sucesión de imágenes tan rápida (un anuncio de Vodafone, otro de turrón chocopastoso, recuperaciones de contexto, conjugaciones, antónimos, anacronismos, noticias del bloqueo a Palestina y oscuras referencias al gremio de la costurería frente a la moda de usar y tirar) produce una sensación de absurdismo difícil de superar. Es, por tanto, el reflejo perfecto de una época inseparable del paroxismo de sus contrastes e impulsos irracionales.
Mauro Entrialgo, en Plétora de Piñatas, hablaba ya hace unos días de que la perversión de cualquier idea de Navidad debe ser aceptada como parte de su identidad:
Y es que una fiesta pagana, por mucho que se empeñen las antinaturales supersticiones sistematizadas, nunca pierde su esencia humanista y salvaje (en el más estupendo sentido de la palabra). No lo consiguieron con el solsticio de verano, con el Samaín, con O Maio / Valborg / Walpurgis, y tampoco con el solsticio de invierno. Sobre esta última es notoria la importancia en Suecia de Santa Lucía, leve cristianización de una leyenda en la que una figura femenina sale del bosque en la época más oscura para traer luz y calor (y víveres) a los aldeanos, anunciándoles que lo peor pasará pronto, que la primavera está a la vuelta de la esquina. Y es que el 13 de diciembre era justamente el solsticio antes del ajuste de los calendarios, y desde ahí los días son cada vez más largos, lalala.
Por cierto, esta es la Lucía de Suecia acompañada de su séquito este pasado día 13. Yo siempre pienso que van un poco de Sanfermines (pero que lo de llevar fuego en la cabeza le correspondería más a los toros embolaos que a las mozas que corren delante, ¿no?):

Sveriges Lucia 2008 en Kungsträdgården
Me parece, en cualquier caso, que este año está siendo especialmente próspero en festivos antisímbolos; solo en apariencia, como digo, contrarios a la tradición. Por ejemplo, de Atenas nos llegó hace unos días esta fantástica, maravillosa imagen:
Nuestros amigos griegos comentaron que para todo el país, más allá de la preocupación por los disturbios, la quema del árbol resultó más cómica que otra cosa. Sin embargo:
—Niños, tengo que deciros que no vais a tener regalos.
—¿Por qué?
—Porque los anarquistas han robado la Navidad.
En otras noticias, poco después se publicaba en el gran NewsBiscuit esta rompedora nueva sobre la ex-candidata a la vicepresidencia de EEUU: “La Navidad, arruinada al abatir Sarah Palin a Rudolph“. Paródica, sí, pero solo irreal porque el reno es (tristemente) ficción, no porque la gobernadora hubiese tenido algún tipo de reparo en disparar. No olvidemos este vídeo. De hecho es tan plausible que estoy seguro de que en alguna realidad cuántica alternativa ha sucedido.
Pero no hay que ir a un universo paralelo para encontrar un espectacular momento de ridículo llevado a cabo por una organización cristiana, que es, no lo olvidemos, la principal gestora de la gallina de los huevos de oro de la “Navidad decente”. Me encanta contemplar cómo son ellos mismos los que se compran la pala, se ponen los guantes y, embriagados en su propia sinrazón, cavan su propio agujero. Vía Pharyngula llego a una noticia ilustrada con esta fotografía:

S.U.V.’s sat on the altar of Greater Grace Temple, a Pentecostal church in Detroit, as congregants prayed to save the auto industry.
Se trata de una misa celebrada en Detroit, (centro de la industria automovilística de) EEUU, para pedir a Dios el milagro de que se aprobase esta pasada el millonario rescate a los tres grandes fabricantes. Sobre el altar, tres enormes todoterrenos híbridos. No sé a vosotros, pero a mí la personificación de grandes automóviles (¡rezando con los humanos!) me da ganas de que tomen conciencia de sí mismos, se Transformicen y expresen su opinión autorizada de alguna forma más contundente.
PZ Myers, autor de Phyrangula, dice sobre el tema: “Espero que no les den ni diez centavos. Es precisamente ese comportamiento irracional lo que los puso en aprietos en primer lugar”. A mí, aparte del horror y la desesperación que transmiten, me encanta que se tomen tan poco en serio, que pidan cosas a un concepto como si pudiesen hacer trampas en el videojuego de la existencia, la vida y el universo. Como si no hubiese causa y efecto y ellos, no la Humanidad, sino cada uno de ellos, fuese un first person shooter que tiene una vida extra o puede pausar el juego. Ah, la Navidad, paz, pánico y subversión.
Hablando de subversión, pero ahora de su variante corporativa, concluyo con una imagen más, un clásico de la red española de origen desconocido para mí:

Así los padres ya no podrán culpar a terceros si los niños preguntan por qué no les han traído nada; estarán obligados a comprar pese a lo que han perdido con Madoff.
Juas, Madoff. Vale, que Rudolph no ha muerto, pero Papá Noel había invertido como que mucho ahí. Lo siento. Pero tranquilos. A ver si le hacen un bail-out. Si no, los anarquistas se habrán salido con la suya. Ring ring.
holocausto. (DRAE)
(Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος).
1. m. Gran matanza de seres humanos.
2. m. Acto de abnegación total que se lleva a cabo por amor. [...]
Añado: holo (todo, como los hologramas que enseñan una figura entera) + kaustos (quemado, como la sosa cáustica). Es decir, en algún lugar de la psique colectiva han convergido la muerte violenta, el fuego y el amor. Me extraña poco, es bueno recordarlo.
Vía La Petite Claudine (más interesante, que yo me quedo en el convulso panic-vomit).
La victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses (ellos dicen solo “elección”, que al fin y al cabo solo eligen una cosa) de esta noche depende en gran medida de en qué sentido oriente su voto un determinado grupo social, o asocial. Esto se debe a su numerosa presencia en muchos estados clave (Ohio, Philadelphia, pero sobre todo Florida) y su tendencia a atacar votar en grupo al mismo candidato. Esta inclinación es difícil de prever, ya que no suelen participar en las encuestas previas (pocos de ellos tienen teléfono, y cuando les llaman siempre han salido). La única vez en que rompieron su habitual discreción y manifestaron su opción mayoritaria antes de las elecciones fue en 2000, cuando se presentó ese candidato de nombre cautivador:
El lema del candidato demócrata de esas elecciones hacia esta comunidad fue “¿A quién no le gusta el Gore?”. El idilio zombie fue reforzado por el hecho de que el cerebro de Gore les parecía más apetitoso (en cantidad) que el de su rival. Sin embargo, el que era Vicepresidente de EEUU perdió el apoyo de este grupo en los últimos días, por descubrirse que los robots apoyaban a Gore como uno de los suyos, bip, bip. Y da igual lo que voten los robots, los zombies están picados con los androides y las thermomix (por asuntos demasiado sangrientos para este blog) y suelen votar lo contrario. Esta rivalidad no está equilibrada, sin embargo, ya que en 14 de las últimas 17 ocasiones han sido los muertos vivientes los que se han salido con la suya (estadísticamente significativo), lo que se manifiesta en la ofuscación que luego aparece en los robots y, específicamente, en las máquinas de contar votos (no hasta el punto de romper su neutralidad, no vayan a pensar, tienen un honor que mantener, pero sí se atascan más de lo normal durante unos días, como ha veces se ha visto).
Como digo, las encuestas previas suelen ser inútiles para prever el comportamiento necroelectoral. Un ejemplo famoso es el de 1948, cuando nadie tuvo en cuenta el enorme aumento de esta comunidad por la Segunda Guerra Mundial. Además, la inmensa mayoría de los no-muertos sale (y salió entonces) a votar a última hora (cuando ya ha oscurecido), por lo que las encuestas a pie de urna, que intentan tener un resultado que mostrar a los medios en el momento en que cierran los colegios, suelen ser incapaces de mostrar esta tendencia. Nadie, pues, supo adivinar lo efectiva que resultó la campaña de Harry S. Truman entre los zombies:
“A Truman with True Brainz!”
… Y luego pasó lo que pasó.
En estas elecciones de 2008, una vez más, ambos candidatos han intentado llevarse el voto de este importante sector. Así, mientras el senador McCain ha intentado parecer lo más decrépito posible para aumentar su afinidad con ellos (quizá no lo suficiente), el senador Obama, ha mostrado su apoyo a los zombies de forma velada pero efectiva. En un discurso de hace unos días dijo lo siguiente:
“I see it in the soldiers who re-enlist after losing a limb.”
Es decir, “Lo veo en los soldados que se vuelven a alistar después de perder un miembro”. Y si hay un grupo social, antisocial o asocial que sabe lo que es que se te caiga un brazo mientras te intentas ganar la vida mordiendo cerebros y ojos, esos son los zombies.
Mi opinión: hay un factor por el que me aventuraría a decir que los zombies votarán por Obama. No tengo pistas de ningún zombie de EEUU, pero sí otro testimonio (de centro reformista). Además, como me dice un amigo, Fraga de votos de muertos sabe bastante.
Sea como sea, zombies de América, si estáis leyendo esto, el resultado está en vuestras verdes, arrugadas y purulentas manos. Y lo conoceremos en unas horas. Suerte a todos.










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