—¿Y qué peli visteis anoche?
—Ah, una buena, La casa de la sidra mola.
—…
—¿Sí?
—Creo que te refieres a Las normas de la casa de la sidra.
—Pero mola, ¿que no?.
—En esto de la Fórmula 1…
—¿Sí?
—Vale, estamos de acuerdo en que los que apoyan a Alonso se llaman alonsistas, pero ¿los que prefieren a Hamilton?
—Hamiltonianos.
—Mal vamos…
Una noticia sobre el primer chip cuántico (con 2 qubits conectados por un bus, esto, cuántico) y los comentarios de menéame, una vez más, impagables:

“Cliente: se me ha roto el ordenador, no se enciende.
Servicio tecnico: no señor, su equipo funciona correctamente, lo que pasa es que usted solo puede ver uno de los dos estados.”
“Lo que alegaría el servicio técnico sería que la observación del ordenador habría alterado el estado del mismo.”
“¿Podriamos tener un Windows colgado y funcionando al mismo tiempo?”
(Y le contestan:)
“Para eso no hace falta nada cuántico; viene ocurriendo desde siempre. Con las velocidades de un procesador actual sólo se entiende la lentitud de windows si está en ambos estados simultáneamente (80% colgado, 20% funcionando, en el mejor de los casos).”
“Tendremos que mantener el gato alejado de la torre, por si las moscas…”
“Lo que no acabo de entender muy bien es cómo un gato dentro del ordenador va a factorizar tan rápidamente esos números tan grandes…”
“Cuando una página no cargue (por ejemplo por error 404), sera porque estamos en una realidad paralela en la que no existe la página.”
“Alguien sabe cuantico cuestan los chips?”
“Hoy todos los comentarios son cojonudos. ¿O es que he colapsado en un universo donde la LOGSE nunca se llevo a cabo?, ¿dónde estan los hoygan?”
“Vale, vale… ya sé que será capaz de predecir los siguientes big bangs del universo en 1 nanosegundo, pero… seguro que el 3dstudio Max seguirá sin renderizar en tiempo real.”
Además: sobre el tema me encanta esta tira (como las demás de Horizonte de Sucesos: partes 1 y 2: impresionantes).
Este pasado verano, entre un partido de la selección de fútbol y los de la de baloncesto, la tele ha estado llena de Papadopoulos (/papa’dopulos/). Menciones que me recordaban a las vacaciones de primavera (Påsk) y la historia sobre el niño que no sabía tocar el piano (3 minutos, “una historia traumatizante con las voces sintéticas de Loquendo”, nada recomendada xD). Que tuvo como consecuencia que un reno (un estuche de reno) se acabase llamando Papadopoulos.
Ayer, hablando con los griegos en un cumple múltiple en Kista:
—Oye, ¿qué significa Papadopoulos?.
—El “-poulos” es el “hijo de”.
—Y el “papa”?
—Significa “cura”. Papadopoulos es “hijo de cura”.
Que sí, que son ortodoxos y tal, pero tiene gracia.
O como hacer un bot facilito:
—Oye, una pregunta…
—La respuesta es 42. Si es una pregunta total, es no. Siempre hay un camino a la derecha. Ante la duda… ya sabes. Y si hay que echarle la culpa a alguien, es de Yoko Ono.
Preparando un evento:
—Leo aquí que viene un tal Guillermo.
—¿Guillermo? Ah, ya sé, te refieres a Colombo.
—Según la lista no se apellida Colombo.
—No, pero aquí todos lo llamamos así.
—¿Porque no se quita la gabardina?
—No.
—¿Quizá por la voz cascada o tener un ojo de cristal?
—No. No lo vas a adivinar. Es Colombo porque Paloma es un nombre de mujer. Lo que hace es caminar como las palomas.
—Dios, creo que me lo imagino…
—Sí, exacto, echando la cabeza hacia delante a cada paso.
—Oh.
—Tranquilo, te acostumbras. Te caerá bien. Por cierto, aunque, te digo, lo de Colombo fue debido al parecido con estos pájaros…
—¿Sí…?
—Su ojo de cristal es el derecho. Para que no te distraigas intentado averiguarlo. ¿Mola, que no?
(siento actualizar poco. no tengo mucho tiempo, y no encuentro el tiempo de explayarme. eso siempre pasa, y cambia de golpe. hasta mañana, nenas)
Ante una fiesta de disfraces:

—Idea. Mira esta foto, me encanta el disfraz.
—¿De pulpo?
—Sí, ¿no es monísimo?
—Oh, sí, la niña es monísima, pero si tú te disfrazas de pulpo el resultado sería un poco… autoexplicativo. Hasta lo redundante. No sé si me entiendes.
—Aún no.
—Es como si el propio Gallardón se disfraza de faraón, o Dani Martín de macarra… ya sabes: inquietante de tan obvio.
—Entonces recurriré a la opción B.
—¿De qué es el disfraz B?
—De lapa.
—Uy.
—A mí no me mires, están de moda los moluscos.
—Es que Bob Esponja mola.
—¡Mola!
(gracias, zazou —dijo él—.)
12 de la mañana del miércoles, sede gubernamental:
—Jaja, qué buena la portada de El Jueves, viva la república, todo el mundo debería ver el dibujo. ¿Se te ocurre algo? ¿Comprar el número para las bibliotecas, como con Al Gore?
—No, con eso nos darían caña los mismos que nos la dan por Educación para la Ciudadanía, y no llegaría el mensaje.
—¿Que el ministro lo alabe en público, así como de pasada?
—No creo que Molina quiera, tan culto, él. Con Calvo sería posible, pero nadie le haría caso, casi sería publicidad negativa. Y el ministro-dibujante ya no está. Dado que somos un Gobierno, la mejor forma de que se hable masivamente de ello es prohibirlo.
—Claro, como hicimos con José María García.
—Oh, sí, un gran éxito: esa entrevista la iban a ver los cuatro gatos que ven a Quintero, habría pasado sin pena ni gloria. Gracias a nosotros trascendió y se difundió entera en Internet, una delicia llena de ataques a Rajoy, a Aznar, a los obispos, a Florentino…
—Voy llamando al fiscal para que tome medidas. Que actúen el viernes, así hay noticia para todo el fin de semana si no se muere nadie importante ni nada. ¿Quién está de guardia en la Audiencia?
Me preguntan, después de unos minutos de conversación a tres:
—¿Tú eres francés?
—Eh… no*. ¿Por qué?
—Porque hablas raro.
—Oh. ¿Es por mis erres?
—No, sólo un acento raro.
—No sé, soy gallego, ¿es lo suficientemente raro?
—Quizá.
* La última vez que miré, no, no era francés.
Opencor de Avenida de Brasil, Madrid, junio de 2005, once de la noche:
- Una bolsa de hielo, por favor.
- ¿Botellón?
- No, overclocking.

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